EDITORIAL “El abismo entre lo ideal y lo real, está lleno de risa. S. Ramírez. Estimados Colegas: En ésta oportunidad y convencido de que la AMIG es el ente garante de las actividades académicas de la Medicina Interna en nuestro país, les invito a que intentemos visualizar ésta organización con una estrategia de tipo empresarial para afrontar los retos de la actualidad en los diversos escenarios del la cotidianidad, así como las tendencias que la administración demanda y prepararnos para conducirla en el futuro. En la historia de AMIG las Juntas Directivas han abordado con creatividad la administración de sus actividades desde su fundación en el año 1975 con el fin primordial de generar valor año tras año. Es por ello que comentaré algunas ideas de estrategia empresarial, innovación, creatividad y emprendimiento. La “innovación” es la creación y explotación exitosa de nuevas ideas para mejorar el desempeño en una actividad. Al sólo mencionar la palabra innovación, vienen a nuestra mente productos de alta tecnología en industrias que giran velozmente. La innovación no está relacionada únicamente con el producto y tecnologías avanzadas, donde las organizaciones, como la nuestra de tipo académico, podrían interpretarse que tienen poco que mostrar. Existe una enorme oportunidad de innovar en los productos académicos, para afrontar los retos del futuro, en esencia, mantener el interés en las actividades de Educación Médica Continua y privilegiar a la Academia y la Investigación Clínica en todo momento. La innovación no es más que hacer las cosas ordinarias de una manera extraordinaria, retando constantemente al status quo con creatividad y conducta emprendedora y de liderazgo. Al respecto la creatividad demanda :
Expertos en el área de desarrollo estratégico, como el Profesor Alejandro Ruelas-Gossi de la Universidad de Harvard, describen la estrategia empresarial en “t minúscula”, que se restringen al concepto de innovación o mejoras graduales o radicales en los productos. En contraste, la innovación con “T mayúscula”, trata de innovaciones que se introducen en el modelo del negocio y no en el producto; éstas logran cambiar las reglas del juego competitivo y podrían ser el camino abierto a la innovación y quizás, imperativo para las organizaciones académicas locales y regionales, que no sólo buscan sobrevivir a la envestida innovadora que rige el mundo de la ciencia en los países desarrollados, sino que ambiciona competir de igual a igual en la arena marcada por una cantidad de información científica a difundir que no tiene límites. La aceleración de los cambios actuales no tiene precedentes y genera las oportunidades y reta la amenaza de la obsolescencia y en éste escenario, la mejor manera de ganar, es innovar. Se trata entonces de generar un cambio de juego orientado a impulsar el crecimiento de los productos que la AMIG pondrá a disposición de sus clientes, la comunidad médica, en especial la de Médicos Internistas. Resulta importante resaltar que la excelencia no es permanente y es retada constantemente por el entorno social, científico, académico, etc., por lo que para asegurar el éxito y calidad de los valores agregados que ofrece la AMIG, necesitamos entender lo que ha marcado una diferencia positiva en nuestra Asociación y replicarlo sistemáticamente, como una estrategia “inteligente”, que los autores W. Chan Kim y Renée Mauborgne de la Universidad de Harvard han llamado “la estrategia del océano azul”, que consiste en crear un espacio de participación único, sin dudas ni disputas, con la finalidad de hacer crecer la demanda de servicios en un ambiente amigable, de calidad y altamente competitivo. En Guatemala, Julio Zelaya Ph.D, han puesto de manifiesto que el emprendimiento y el manejo de las personas emprendedoras conllevan riesgos, mismos que deben conocerse y manejarse de manera adecuada. El pensamiento emprendedor y los emprendedores son orientados al logro, les apasiona tener la responsabilidad por decisiones complejas y detestan el trabajo rutinario o repetitivo y transforman lo que usualmente comienza como una idea apenas definida en algo concreto. Sus rasgos de personalidad demandan tener el control, albergan sentimientos de desconfianza y requieren del reconocimiento constante. También el mismo autor opina que individual y colectivamente, debemos analizar nuestra visión personal y empresarial como líderes y autoevaluarnos para encontrar las preguntas correctas que como seres humanos nos reten a movernos hacia delante. Capitalicemos entonces el aspecto positivo del emprendedor en beneficio de nuestra asociación, nuestros pacientes, comunidades y sociedad en general. Finalizo recordando el Editorial de Marzo 2010 del Dr. José Luis Bran Cabrera, invitándonos a que tengamos el objetivos de reservar un espacio para participar en las actividades de la AMIG para que la riqueza de experiencias clínicas, sean aleccionadoras a los Médicos Internistas y aprovechadas en el que hacer diario, con el reto de innovar y hacer de las cosas ordinarias un cambio continuo. Toda sugerencia será bienvenida a amig@micro.com.gt “La educación es aquello que permanece cuando uno ha olvidado todo lo aprendido en el colegio” A. Einstein. Dr. Gustavo Oliva Vega Referencias:
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